Alfonso María Delgado Guerron

Delgado Guerrón nació en Samaniego el primero de agosto de 1898, hijo de Patrocinio y Nicolasa; fue bautizado al día siguiente por el Padre Alejandro Madekein, perteneciente al grupo de clérigos expulsados de Ecuador por Eloy Alfaro en 1896 y que se refugiaron en Samaniego. En Sotomayor, el compositor Sofonías Guerrero Mora (1905-1975), relacionado también en este trabajo, fue bautizado por Gualterio Pfeiffer, otro de los sacerdotes desterrados por Alfaro.

Desde muy temprana edad mostró inclinación hacia la música, haciendo algunos pinitos en su pueblo, pero fue en Ipiales, ciudad a la que se trasladó junto con sus padres a la edad de catorce años, donde lograría mayor desarrollo. Por haber nacido en tierra caliente lo apodaron el “calentano. Ipiales, y en general la exprovincia de Obando por su ubicación fronteriza con Ecuador, ha tenido influencia musical del vecino país; el intercambio constante de músicos de uno y otro lado, ha posibilitado el paso de los aires melancólicos de los ecuatorianos, acentuando aún más la nostalgia andina de la música ipialeña. Esta cercanía también posibilitó que muchos músicos fueran a estudiar a Quito, debido, en gran parte, a la incomunicación que existía con el interior de Colombia. Compositores como Gustavo Parra (1963), Victoriano Riascos (1903-1967), Augusto Ordóñez Moreno (1901-1941) y el mismo Alfonso Delgado, entre otros, lograron una buena fundamentación musical en Quito. En esta ciudad, Sixto María Durán (1875-1947) fue el responsable de la formación de un gran número de compositores nacionales y extranjeros; Durán estudió inicialmente con el sacerdote alemán Jausen en el Seminario Menor de Quito, de manera autodidacta y en el Conservatorio Nacional al que dirigió en tres ocasiones entre 1911 y 1944. Delgado Guerrón fue alumno de este importante músico a la vez que se desempañaba como profesor de algunos colegios de la capital ecuatoriana.

A la edad de 20 años, Delgado Guerrón, fue nombrado músico de la Banda de Ipiales en reemplazo de Ismael Guerrero mediante decreto No.652 del 14 de diciembre de 1918, emanado de la Gobernación de Nariño. De la misma banda fue su director en seis ocasiones al tiempo que ayudó a la conformación del trío “Lira Ipialeña” integrada por las hermanas Morillo Benavides: Aulagelia (violinista), Blanca (mandolina) y Mercedes (flauta).Conjuntamente con Aulagelia y Blanca, alrededor de 1947, el mismo compositor conformó el “Trío Morillo Delgado» tocando la guitarra; el 15 de febrero de este año se presentaron en el Teatro Sucre con obras de variado repertorio, incluidas cuatro piezas del compositor: Traume, Más trago chiquilla, Vida costeña y Tus ojeras. Es importante destacar que las hermanas Morillo no sólo fueron instrumentistas sino también escritoras, La negra loca es un poema en cuatro estrofas musicalizado por Alfonso Delgado del cual se ha recuperado la partitura de la pieza. En el texto de Alma de Escuela se encontraron letras de Blanca y Mercedes musicalizadas también por el compositor. Aulagelia, quizá la más notable de las tres hermanas también fue compositora, aunque no se conoce mucho de su obra, salvo el bambuco Alma serrana, compuesto en La mayor, con estructura rigurosa y aire colombiano y una pequeña letanía. Fue la esposa del compositor.

En la época en la que Jorge Eliécer Gaitán fue Ministro de Educación (1940), Alfonso Delgado presentó ante el ministerio una propuesta para la enseñanza de la música en las escuelas de primaria titulada Alma de Escuela, la cual fue acogida por Gaitán; después de haber sido evaluada y recomendada por Rozo Contreras, por aquella época director de la Banda Nacional, fue difundida ampliamente en todo el territorio nacional. Contiene un buen número de canciones a una y dos voces con letras sugestivas y adecuadas para el trabajo pedagógico. Esta valiosa propuesta puede servir de apoyo a los nuevos licenciados en música que busquen establecer principios metodológicos para adelantar su labor educativa.

La nutrida producción de Alfonso Delgado contó con la publicación de la Casa Conti de Bogotá y la grabación del sello R.C.A. Victor en Estados Unidos, en un total de 26 piezas. Sus obras se hallan distribuidas entre lo popular y lo religioso; en la primera clasificación se encuentran veinte valses, treinta marchas, diez fantasías, veinte tangos, diez boleros, ocho porros, seis rumbas, sesenta pasillos, quince bambucos, doce himnos y catorce fox-trots. Su música religiosa está conformada por catorce marchas fúnebres, cuarentaitrés letanías, treinta motetes, treintaiséis cantos al Señor, treintaisiete a la Virgen, veintidós a los santos, ochentaiséis villancicos, tres misas a la Virgen y una a San Luís y varios réquiems.

Alfonso María Delgado Guerrón falleció el 17 de mayo de 1992 en Bogotá.

Fuente:
Bastidas España, J (2011). Compositores Nariñenses de la zona andina, incidencias y declive de la música tradicional, 1860-1917 pp(157-159). Universidad de Nariño